Faltan menos de tres meses para que entre en operación el primer escalón de la reducción de la jornada laboral en México. Aunque la reforma ya está vigente desde mayo, el cambio que se va a sentir en nóminas, turnos y contratos empieza el 1 de enero de 2027, cuando la jornada máxima semanal bajará de 48 a 46 horas. Ese mismo día arranca otra obligación que muchas empresas todavía no tienen resuelta: el registro electrónico de la jornada de cada persona trabajadora.

En CounselHub vemos este último trimestre de 2026 como la ventana real para ordenar la casa sin prisas ni multas. Aquí te resumimos qué dice la ley y qué conviene hacer desde ahora.

De dónde viene la reforma

El proceso tuvo dos piezas. Primero, la reforma constitucional al artículo 123, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 3 de marzo de 2026. Después, el decreto que modificó la Ley Federal del Trabajo, publicado en la edición vespertina del DOF del 1 de mayo de 2026 y que entró en vigor ese mismo día. Ese decreto reformó, entre otros, los artículos 58, 59, 61, 66, 67, 68, 69, 71, 132 y 994 de la ley.

Los transitorios fijaron un periodo de ajuste del 1 de mayo al 31 de diciembre de 2026 para que patrones y trabajadores adapten sus procesos y esquemas de trabajo antes de la primera reducción. Es decir, el plazo para prepararse está corriendo y termina este año.

El calendario de reducción

La disminución es gradual, de dos horas por año, y cada escalón inicia el 1 de enero:

  • 2026: 48 horas semanales.
  • 2027: 46 horas.
  • 2028: 44 horas.
  • 2029: 42 horas.
  • 2030: 40 horas.

La reforma es explícita en que la reducción no podrá implicar una disminución de sueldos, salarios o prestaciones. Se mantienen también el día de descanso por cada seis de trabajo con salario íntegro y la prima dominical de al menos 25%.

Horas extra: nuevos topes

El tiempo extraordinario también cambia. El límite semanal crece de forma escalonada: 9 horas en 2026 y 2027, 10 en 2028, 11 en 2029 y 12 en 2030. Esas horas pueden distribuirse en un máximo de cuatro días por semana y hasta cuatro horas diarias, y se pagan con 100% adicional al salario ordinario. Lo que exceda el límite permitido se paga con 200% adicional.

Para operaciones con turnos largos o picos de producción, esto significa que reducir la jornada ordinaria y cubrir la diferencia con horas extra tiene un tope y un costo que hay que calcular desde ahora.

Registro electrónico de jornada: la obligación que más preocupa

La fracción XXXIV del artículo 132 de la ley obliga al patrón a llevar, a partir del 1 de enero de 2027, un registro electrónico de la jornada de cada persona trabajadora que incluya al menos el horario de inicio y de terminación de labores. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social será la encargada de emitir las disposiciones de carácter general sobre esta obligación.

Un punto importante: según un análisis publicado el 2 de septiembre de 2026 por la Asociación Mexicana de Contadores Públicos, esas disposiciones todavía no se habían publicado. Mientras la STPS no las emita, la fecha de arranque sigue siendo la misma, así que esperar a conocer los lineamientos para empezar a buscar un sistema puede dejar a tu empresa sin margen.

El incumplimiento del registro se sanciona con multas de 250 a 5,000 veces la Unidad de Medida y Actualización. Además, ese registro será una prueba central en cualquier conflicto laboral sobre horas trabajadas, así que un sistema confiable también protege a la empresa.

Qué significa para tu empresa

El impacto depende del giro. Para oficinas con horarios de 40 o 45 horas, el primer escalón puede no exigir cambios de fondo, pero el registro electrónico sí aplica. Para manufactura, logística, comercio y servicios con turnos de seis días, la reducción a 46 horas obliga a rediseñar roles, revisar cuántas personas se necesitan por turno y recalcular el costo de horas extra.

Lo que recomendamos hacer en octubre, noviembre y diciembre

  1. Mapea tus jornadas reales. Identifica qué puestos y turnos rebasan hoy las 46 horas semanales.
  2. Revisa contratos individuales y colectivos. Las cláusulas de horario, turnos y tiempo extra deben ajustarse al nuevo tope sin afectar salario ni prestaciones.
  3. Actualiza tu reglamento interior de trabajo y las políticas de autorización de horas extra, con los nuevos límites semanales.
  4. Elige e implementa el sistema de registro electrónico antes de diciembre, con pruebas piloto y capacitación a supervisores.
  5. Proyecta el costo de 2027 y de los siguientes escalones hasta 2030 para presupuestarlo con tiempo.
Recomendación CounselHub: no esperes a que la STPS publique sus lineamientos para actuar. Implementa desde ahora un registro electrónico que capture al menos inicio y fin de jornada de cada trabajador, guarda respaldos y documenta por escrito los cambios de horario acordados con tu personal. Si tu empresa trabaja con contratos colectivos o turnos rotativos, revisa esos instrumentos antes del cierre de año para que el 1 de enero de 2027 no te tome con documentos desalineados.

La reducción de la jornada es una realidad con fechas fijas. Las empresas que usen este trimestre para planear llegarán a enero con costos claros, contratos en orden y evidencia lista ante cualquier inspección.